"El Hombre es síntesis del Universo, el Planeta es síntesis del Universo. Entre el Hombre y La Tierra hay el abrazo profundo, el cordón umbilical irrompible que puede haber entre el niño y la madre cuando el niño está en el claustro materno.

Si el cordón se rompe, el niño muere y la propia madre está también en peligro."

Félix Rodriguez de la Fuente

domingo, 27 de marzo de 2011

NO A LA GUERRA. NO A LA INTERVENCIÓN MILITAR EN LIBIA...





Ecologistas en Acción lamenta la decisión de la ONU y se opone a una intervención militar en Libia que esconde intereses económicos y geoestratégicos. Además exige que Gadafi sea juzgado por los crímenes, corrupción y represión cometidos contra su pueblo.





El fin que se nos muestra de la intervención militar ya iniciada es el de proteger a la población civil en Libia. Sin embargo, resulta difícil de creer cuando los mismos países que intervienen no han mostrado esa actitud, ni siquiera una condena firme, en casos recientes en los que se han producido flagrantes violaciones de los derechos humanos sobre población civil: Sirvan como ejemplo los cerca de 1400 palestinos muertos por los bombardeos de Israel en la intervención Plomo Fundido que tuvo lugar hace a penas dos años, el desalojo del campamento saharaui de Gdaim Izik en El Aaiún hace unos meses, la represión sobre el pueblo de Bahrein, o los asesinatos y desplazamientos forzados de población (más de 40.000 personas tan sólo en diciembre de 2010) en Sudán, cuyo presidente, Al Bashir, está acusado de cometer crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra en Darfur.


Los mismos países dispuestos a intervenir militarmente ahora, han apoyado la dictadura de Gadafi durante años, han comprado el petróleo y gas de Libia durante años y han vendido armamento a Libia durante años. Todo ello sin cuestionarse en ningún momento su carácter antidemocrático ni mucho menos el sufrimiento de la población. Esos mismos países han mostrado su “prudencia” a la hora de apoyar las revoluciones democráticas en todo el Magreb a cuyos regímenes antidemocráticos han apoyado sin dudarlo mientras han servido a la defensa de sus poco legítimos intereses. No es una intervención en favor de la democracia sino por intereses económicos y geoestratégicos.


Quien sufre las intervenciones militares es la población civil, tal y como demuestran los casos de intervenciones previas. Los daños y sufrimiento producidos por la guerra que se traducen en desplazamientos, personas heridas y muertas, miedo y destrucción del entorno son siempre sufridas en mayor medida por la población civil. De hecho, tras el inicio de los bombardeos, miles de personas huyen. Personas corrientes, que dejan atrás su hogar y sus vidas, forzadas a desplazarse por la guerra.


Ecologistas en Acción rechaza regímenes antidemocráticos como el de Gadafi y condena las violaciones de derechos humanos al pueblo libio. Por todo ello exige que el régimen libio sea jugado. Asimismo considera que ante estas situaciones es necesario alzar la voz y actuar. La pasividad no puede ser la respuesta pero la intervención militar tampoco. La organización ecopacifista considera que hay otros métodos más adecuados y efectivos de regular los conflictos como la desobediencia civil, la vía diplomática o la interposición.


La llamada operación “Odisea del amanecer” no persigue, por lo tanto, la protección de la población Libia, no persigue el respeto a los derechos humanos, ni tampoco la democracia o la libertad para sus habitantes. Además, la historia ha demostrado de forma reiterada como las intervenciones militares no resuelven los conflictos y en ocasiones los agravan, desatan incrementos de violencia o de nuevas intervenciones bélicas. Los ejemplos de las guerras de Afganistán y de Iraq nos dan una imagen de en qué deriva esta forma de intervenir en los conflictos, con un alto número de víctimas civiles, violaciones continuas de derechos humanos y sociedades desestructuradas con gobiernos títeres de occidente que no destacan precisamente por su carácter democrático.


España (y no ha sido precisamente la única), que ha vendido desde 2005 armas por valor de 10,7 millones de euros a Libia y que durante el primer semestre de 2010 exportó a Libia equipamiento militar por valor de 6,8 millones de euros, se suma a la intervención movilizando a unos 500 militares, cuatro aviones de combate F-18, un avión cisterna, una fragata F-100, un submarino y un avión de vigilancia marítima. Resulta hipócrita e irresponsable atacar a quien ha vendido armas en su propio beneficio hasta hace unos meses, y además financiar una guerra cuando se están proponiendo recortes sociales injustificables y sin precedentes en aras de hacer frente a la crisis y controlar el gasto público.


Por todo ello Ecologistas en Acción dice de nuevo alto y claro ¡NO A LA GUERRA!, ¡NO A LA INTERVENCIÓN MILITAR EN LIBIA!




http://gerenaverde.blogspot.com/

3 comentarios:

Aureliano Buendia dijo...

Hola Joaquín.
Ya sabes que comparto el No a la Guerra.

Entre muchas razones, habría que preguntarse si multinacionales, de estos países que estamos interviniendo “salvando” población civil, digo; si estas multinacionales contaminan el agua y el aire, y con su contaminación matan a más personas que Gadafi. ¿Qué hacen estos países por salvar esas vidas? Quién mata a millones y salva a cientos es (somos), sencillamente, un asesino mentiroso.

Notonidas dijo...

Hola Kini.

Esta nueva guerra imperialista y criminal es un ejemplo más de como los poderosos manejan el mundo a su antojo con el fin de seguir explotando los recursos naturales que les son tan necesarios. La guerra en Libia es por el petróleo, no no engañemos, si Libia no tuviera petróleo no hubieran ido. Además gracias al dominio de los medios de comunicación que los poderosos tienen se ha conseguido vender a la población el concepto de "guerra buena".

Lo que no se paran mucho a contar en el telediario es que las bombas que NOSOTROS (España participa) estamos tirando en Libia tienen uranio empobrecido que es un material radioactivo y que permanecerá en el país mucho tiempo después de que nos hayamos ido con el jugoso botín. El uranio se quedará ahí provocando enfermedades a la población y dañando el medioambiente del país.

Gadafi es un tirano, pero quienes le tiran bombas no son mucho mejores.

Un saludo.

kinisantos dijo...

Hola Aureliano y Notonidas!!

Comparto vuestro parecer, pero lo que me produce verdaderamente nauseas es la hipocresía superlativa de este gobierno socialista que lo mismo se pone la careta pacifista (mientras España es uno de los paises que más armas vende del mundo), que se la quita para entrar en una guerra por intereses económicos y geoestratégicos, justificándose y vendiéndole a la ciudadanía que lo hace como habeis dicho para salvar a la población civil de la tiranía de Gadafi.

Vivir para ver, donde hoy digo Diego, mañana digo Rodrigo y aquí no pasa nada. El PSOE en estado puro.

Más falsos que paraguas de dos reales.

Un saludo...