Este aspecto tiene actualmente el Arroyo de Las Torres a su paso por la Ermita. Aproximadamente 3 Km de su cauce está totalmente contaminado. La fauna acuática, practicamente ha desaparecido en ese tramo de cauce, y el agua baja sucia, con gran cantidad de espuma y sin apenas oxigeno.
Parece ser, que la causa de este nuevo atentado ecológico a nuestro patrimonio natural podría estar en los
vertidos al arroyo de una Vaquería en la Finca "El Esparragal", aunque esta teoría no está confirmada, y precisa de una investigación que esclarezca el caso.
Hasta
que no se investigue de donde proceden los vertidos tóxicos que está "matando" al arroyo, no podremos actuar en consecuencia.
Lo cierto es que el arroyo se ha convertido en una auténtica "cloaca". Han desaparecido los peces y la mayoría de los anfibios en ese tramo, y presenta un aspecto caótico. Se han recogido también aves acuáticas muertas en ese tramo. Concretamente dos garzas reales. Como pueden combrobar ustedes, el panorama es desolador.
Sin duda, es una nueva mala noticia para cerrar este año 2008, que se ha caracterizado por ser un año nefasto para nuestro medioambiente.
Podríamos decir que el 2008 ha sido uno de los años más dañinos para el
medioambiente de la historia de nuestro pueblo. El arroyo de las Torres a su paso por la Ermita, es sin duda uno de nuestros más bellos parajes, ya que cuenta con un
pre
cioso y muy bien conservado bosque en galería, con un patrimonio histórico-religioso, arqueológico, y
faunístico indescriptible. Bosques en galería donde abundan los ruiseñores, pico
picapinos, oropéndolas, garzas reales, martín pescador, etc... como
avifauna, y con meloncillos , zorros,
ginetas, conejos, etc.... como mamíferos a destacar, aunque las especies que han sufrido un mayor impacto negativo con el vertido han sido sin duda los representativos de la fauna acuática. Se ha caracterizado siempre el Arroyo de las Torres por su gran
biodiversidad acuática, contando con especies de peces como la boga, el barbo, la carpa, el
black-
bass y la anguila, y de anfibios como la rana común y el tritón común. No hay que olvidarse tampoco de citar al
galápago común y al
galápago leproso, también presentes en nuestro arroyo.
Aún recuerdo, en mi niñez y en mi adolescencia, aquellos estupendos días de pesca con "tiraillo", en el que volvíamos al pueblo casi al atardecer en bicicleta cargado de barbos y anguilas en el canastillo, o nos recogía mi padre sonriendo en su Renault 12 azul..... Pero aquello, eran otros tiempos.....Un saludo.....
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